La II República favoreció la educación femenina por primera vez. Se igualó la matrícula de niñas y niños y se le dio, por fin, la dignidad que merecían a los conocimientos femeninos.

Se implantó el “plan profesional” que se basaba en tres cursos de formación y se añadía uno más de práctica docente que reformaba las Escuelas Normales para elevar la formación de maestros y maestras. Se unificaban los dos sexos en una sola Normal mixta. También se hicieron cambios en los libros escolares. Se incluyeron libros en los se trataba la de la igualdad de sexos como Lecturas Cívicas de Franganillo Fernández, que introduce la idea de la igualdad de derechos de ambos sexo.

Las mujeres se matriculaban principalmente en Farmacia, Filosofía, Letras y Medicina. Por primera vez, se acepta con naturalidad que la titulación universitaria de las mujeres llegue a un ejercicio profesional. Aparecen las primeras profesoras de bachillerato, inspectoras de educación, profesoras contratadas por la Universidad…

Desde la comisión feminista de Estudiantes en Movimiento destacamos la importancia que tuvo la II República para la educación a nivel general y especialmente para las mujeres.